Cambiar el color de las flores
La decoración es una de las actividades favoritas de nuestros lectores. La que nos permite poner en práctica infinidad de ideas, tantas, como lectores tiene nuestro artículo. Por eso hoy os proponemos cambiar el color de vuestras florales y dar un toque chic a vuestro hogar. La manera perfecta de disfrutar de una divertida tarde en compañía de la familia, durante esos desapacibles días de invierno en los que sólo apetece quedarse en casa, bajo el cálido abrigo del hogar.

Para empezar con la tarea de hoy tendrás que comprar colorante como el que se utiliza en repostería. Utiliza la cantidad adecuada, en función de la intensidad de color que quieres conseguir y también del tamaño de tu flor. Para ello deberás disolver 20 gotas de colorante en un vaso de agua, y después mezclar bien, aunque las cantidades pueden variar.

Corta el tallo y deja la flor sumergida en esta mezcla durante uno o dos días, hasta que haya adquirido el color deseado. A medida que avanza el tiempo, comprobarás que la flor va modificando su color, así que puedes sacarla de recipiente o dejarla más tiempo, en función de la tonalidad que desees conseguir.

Como te habíamos prometido al principio de nuestro artículo, se trata de una manualidad muy fácil, rápida y barata, ya que únicamente necesitarás un poco de colorante que podrás utilizar en cualquier tienda especializada en repostería.

Así que no tengas miedo de poner en práctica la idea de hoy y cambiar el color de tus flores. Una actividad perfecta para esos típicos días en los que no sabemos cómo pasar el rato, con la que además podrás poner a prueba tu imaginación hasta límites insospechados. La oportunidad perfecta para demostrar tu creatividad y tu talento con un diseño que no pasará desapercibido.