Consejos para aflojar y fijar tornillos
En cualquier tarea de bricolaje o manualidad hay una serie de técnicas que se repiten y debemos realizar en innumerables ocasiones. Una de ellas, tal vez la más común de todas, consiste en aflojar y fijar los tornillos de nuestros muebles o artículos del hogar.

Una tarea que a simple vista parece muy fácil, pero que en más de una ocasión nos plantea serios inconvenientes, sobre todo cuando nuestro mueble es viejo y los tornillos están oxidados. En estos casos, la tarea es una auténtica misión imposible.

Un truco que recomiendan los expertos para introducir nuestro tornillo más fácilmente consiste en hacer un pequeño orificio en la superficie, con ayuda de una broca especial para ese material en cuestión, y de un diámetro inferior al de nuestro tornillo.

Mientras que si quieres aflojar un tornillo que se resiste a salir, una buena idea puede ser dar golpes secos con ayuda de un destornillador y de un martillo, o bien, apretarlo un poco más. Y si ninguno de estos dos trucos te ayuda a aflojar el tornillo, coloca un soldador caliente sobre la cabeza del mismo. Esto hará que el metal se dilate, ayudándote a retirar tu tornillo.

Una tarea aparentemente tan fácil, que en muchos casos nos puede provocar importantes quebraderos de cabeza. Y si lo que quieres es camuflar un tornillo, prueba a colocar un poco de masilla o de pasta de madera con ayuda de una espátula.

Tres prácticos consejos que te ayudarán en un sinfín de actividades y tareas de bricolaje. Así que coge lápiz y papel, para no perder detalles de estos trucos de experto. Tal vez en alguna que otra manualidad tengas que recurrir a estos trucos, sobre todo en las tareas de restauración.