Consejos para reparar una puerta de hierro oxidado
¿Tienes una puerta de hierro oxidado que necesitas reparar? Pues no pierdas detalle de los consejos que te presentamos hoy para realizar esta tarea en pocos y sencillos pasos, sin necesidad de ser un experto en bricolaje.

Con los consejos y los materiales adecuados, además de paciencia y buen humor, lograrás todo lo que te propongas. Así que toma nota de nuestros consejos de hoy con los que ya no tendrás que deshacerte de tu puerta oxidada.

Los materiales que vas a necesitar para la tarea de hoy son los siguientes: un rodillo de espuma; lija; barniz para metal; y adhesivo especial para metales. Comienza por lijar la superficie de tu puerta de hierro haciendo círculos con una lija gruesa y termina la tarea con una más fina.

Cuando hayas hecho esto podrás limpiar bien tu puerta hasta eliminar el último resto de suciedad, y después aplicar el barniz para metal con un rodillo especial de espuma, y de esta forma evitarás los brochazos típicos. Un consejo es empezar barnizando la puerta y a continuación el marco para conseguir un resultado mucho más profesional.

Por último tendrás que retirar el sellado de la puerta de hierro y colocar uno nuevo con la masilla adhesiva. Realiza este paso con ayuda de un cincel, limpiando los restos de arenilla y aplicando la masilla nueva.

Como te habíamos prometido al principio de nuestro artículo, se trata de una tarea mucho más fácil de realizar de lo que en un principio imaginabas, así que toma nota de todos nuestros consejos y anímate a reparar tu vieja puerta de hierro oxidado. Una tarea que está al alcance de cualquiera de nuestros lectores, y lo mejor de todo, muy económica.