Consejos para utilizar distintos tipos de pegamento
Si eres un manitas al que le gustan las manualidades y las pequeñas reparaciones seguro que conoces a la perfección todos los misterios de los utensilios y de las herramientas más frecuentes en este tipo de tareas domésticas.

Sin embargo, no está de más hacer un pequeño repaso a algunos materiales, porque aunque seas un experto o un simple aficionado seguro que descubres cosas nuevas que te pueden resultar muy útiles.
Por lo que se refiere a los pegamentos, el más común es en primer lugar el pegamento universal. Es el más utilizados cuando las superficies que se quieren unir no requieren un adhesivo demasiado resistente. Sobre todo es recomendable su uso en plásticos, madera, vinilos y telas.

La masilla es perfecta para tapizar y pegar gomas y muñecas, su elasticidad la convierte en el material perfecto para las superficies flexibles. Mientras que la resina actúa como un fijador por lo que se recomienda utilizarla para cerámica, vidrio y porcelana.

El pegamento de contacto es muy resistente e impermeable, por lo tanto es perfecto para superficies como piedras y vidrios. En este caso hay que tener más cuidado que con el resto de pegamentos ya que algunos están elaborados a base de petróleo y puede ser muy inflamable, otros en cambio están fabricados a base de agua por lo que son más seguros.

Otros productos tienen un uso mucho más específico como por ejemplo el pegamento de madera o cola y de tela que al ser blanco no se ensucia la prenda. El pegamento más seguro es el escolar sin ninguna duda, ya sea en barra o líquido, no es tóxico y puede utilizarlo incluso los más pequeños de la casa.

Por último están los pegamentos de dos componentes que son los que suelen venir en dos pomos separados. Se tienen que mezclar en cantidades iguales y después aplicarlas en la superficie que hay que reparar. En este caso es importante seguir las instrucciones al pie de la letra, y no hacer nunca la mezcla con los dedos ya que pueden producirse irritaciones.