Decorar con arena de color
Un clásico de las manualidades escolares, que todos nosotros hemos realizado durante la infancia, es la arena con diferentes colores. Una actividad muy fácil, barata y divertida, con la que podemos decorar hasta el último rincón de nuestro hogar. ¿Te animas a poner en práctica esta manualidad? En ese caso no pierdas detalle de los pasos para poder hacerlo.

Lo primero de todo será reunir los siguientes materiales: el frasco o recipiente que quieres decorar con su respectiva tapa de corcho; sal fina; tizas de colores; papel de lija; y cartulina o papel. Una vez que tengas todos estos artículos, deberás empezar por colocar un poco de sal fina en cada recipiente y con un trozo de lija tendrás que rallar la tiza que deberás depositar en tu recipiente.

Si quieres combinar diferentes colores, recuerda que tendrás que utilizar un trozo de lija para cada una de las tizas que vas a emplear. A continuación deberás mezclar muy bien la tiza y la sal, y de esta forma dará la sensación de que se trata de arena con diferentes colores. Y si deseas conseguir un resultado todavía más auténtico, puedes sustituir la sal por arena de tu última escapada a la playa.

Cuando hayas terminado todos estos pasos, sólo faltará colocar el tapón de corcho y atar un pequeño y decorativo lazo. Aunque si quieres personalizar todavía más tu manualidad, pega con adhesivo abalorios, lentejuelas o cualquier otro adorno que tengas en casa y quieras reciclar.

Una manualidad muy sencilla, rápida y vistosa, que gusta tanto a grandes como a pequeños. Porque no hace falta ser un gran experto en estos temas para conseguir un buen resultado, tan sólo necesitas pensar un diseño y ponerte manos a la obra con los materiales adecuados. El ejemplo perfecto de que con muy poco, se pueden hacer grandes cosas.