El plaste y la masilla para reparaciones
En casi todas las tareas de bricolaje de cualquier hogar, tenemos que reparar muchas superficie porque presentan imperfectos antes de barnizar, pintar, decorar… Es necesario asegurarse de que esta superficie se encuentra en perfecto estado para poder continuar con nuestra tarea doméstica, cualquiera que sea.

Por eso en nuestro artículo de hoy os explicaremos cómo utilizar la masilla y el plaste, que son dos materiales imprescindibles cuando tenemos que reparar cualquier superficie con grietas, arañazos, desconchados, fisuras…

Generalmente suele utilizarse yeso y escayola, pero para pequeñas imperfecciones existen otros materiales que son mucho más prácticos, y uno de ellos es por ejemplo el plaste. Si tienes pensado utilizar este material, debes saber que es un producto con textura en polvo que debe mezclarse con agua para poder ser utilizado.

Otra posibilidad puede ser la masilla, que a diferencia de los plastes, no incorpora yeso en su composición, y además se presenta siempre en forma de pasta lisa, que está lista para ser utilizada.

Cómo reparar una grieta

Empieza retirando la pintura deteriorada y todos los restos de suciedad y polvo acumulados en tu grieta, y después rellénala con el plaste y espera el tiempo de secado recomendado por el fabricante.

A continuación lija la superficie y aplica una masilla flexible a ambos lados de la grieta, a unos 5 cm. Con ayuda de una espátula tendrás que alisar la superficie y esperar a que el producto se haya secado por completo.

Y por último, podrás pintar y decorar la pared, el suelo, el techo o cualquier otra superficie. Una tarea mucho más sencilla de lo que imaginabas. Ahora te toca a ti.